La economía circular en construcción cambia la forma de planificar una obra: reduce la extracción innecesaria, separa los residuos desde su origen y devuelve materiales tratados al ciclo productivo. En obra civil, este enfoque se concreta en decisiones medibles. Entre ellas destacan la gestión correcta de los residuos de construcción y demolición (RCD), el uso de áridos reciclados cuando el proyecto lo permite y la selección de productos con información ambiental verificada.
No todos los materiales naturales deben sustituirse. Cada terreno, explanación, firme o relleno exige prestaciones concretas. La circularidad funciona cuando el equipo combina calidad, trazabilidad, proximidad y control documental, y elige cada material según su uso.
Grupo Grasa conoce esta evolución desde la práctica. La actividad iniciada en Zaragoza en 1927 con la extracción de arena y la recogida de escombros ha dado paso a un grupo con capacidad en movimiento de tierras, producción de áridos, obra civil, piedra natural y gestión de residuos. Tradición y tecnología confluyen hoy en un mismo objetivo: aprovechar mejor cada recurso.
Cómo funciona la economía circular en construcción
El modelo lineal sigue una secuencia simple: extraer, fabricar, usar y desechar. El modelo circular amplía esa lógica. Primero previene la generación de residuos; después favorece la reutilización, el reciclaje y otras formas de valorización; por último, reserva la eliminación para las fracciones que no admiten otro tratamiento.
En un proyecto de construcción, esta jerarquía afecta al diseño, las mediciones, la contratación, la logística y la ejecución. Conviene prever qué materiales se excavarán, cuáles podrán permanecer en la propia obra, qué fracciones deberán separarse y qué gestores autorizados intervendrán. También resulta útil estudiar la disponibilidad de productos cercanos, porque la distancia de transporte influye en el coste y en el impacto ambiental.
La Ley 7/2022 fija para los RCD no peligrosos un mínimo del 70 % en peso destinado a preparación para la reutilización, reciclado u otra valorización material, con las exclusiones previstas por la norma. Además, exige separar determinadas fracciones y prioriza la demolición selectiva. Por tanto, la circularidad ya forma parte de la gestión técnica y documental de la obra.
RCD: del residuo de obra a un recurso controlado
Los residuos de construcción y demolición proceden de obras nuevas, reformas, excavaciones, rehabilitaciones y derribos. En esta categoría aparecen hormigón, ladrillos, cerámica, piedra, madera, metales, vidrio, plástico, yeso y otras fracciones. Su valor depende de una condición básica: mantenerlos separados y libres de impropios que dificulten su tratamiento.
Separación selectiva desde el origen
La clasificación en obra mejora la recuperación posterior. Cuando hormigón, cerámica y piedra llegan mezclados con yesos, plásticos o residuos peligrosos, el tratamiento se complica y aumenta el rechazo. En cambio, una zona de acopio bien señalizada, contenedores adecuados y una planificación clara permiten conservar el valor de cada material.
Trazabilidad, transporte y tratamiento
La gestión de RCD no termina cuando el camión sale de la obra. Debe quedar constancia del origen, la cantidad, el código del residuo, el destino y la operación de tratamiento. Las instalaciones autorizadas reciben el material, lo clasifican y aplican procesos como trituración, cribado, separación magnética o limpieza. El resultado puede convertirse en una materia prima secundaria apta para usos definidos.
Áridos reciclados: aplicaciones y criterios técnicos
Los áridos reciclados se obtienen tras tratar residuos minerales seleccionados, principalmente hormigón, materiales cerámicos y mezclas pétreas. No todos tienen la misma composición ni sirven para cualquier destino. El proyecto debe definir granulometría, resistencia, limpieza, contenido de finos, absorción y demás requisitos aplicables.
Usos habituales en obra civil
Según sus características y la normativa del proyecto, estos materiales pueden emplearse en rellenos, terraplenes, capas de forma, explanadas, caminos de obra, drenajes, zahorras, bases y subbases. También pueden incorporarse a determinados productos prefabricados o mezclas, siempre que la especificación técnica lo contemple y los ensayos acrediten su aptitud.
Su mayor valor aparece cuando sustituyen material primario sin reducir la durabilidad ni la seguridad. Para lograrlo, conviene evitar decisiones genéricas. Un relleno paisajístico, una plataforma logística y una capa estructural soportan exigencias distintas. El material debe responder al uso, no al revés.
Cómo elegir entre árido natural y reciclado
La elección debe comparar prestaciones, disponibilidad, distancia de suministro, regularidad del lote y documentación. El árido natural mantiene un papel esencial en numerosos trabajos por su homogeneidad y sus propiedades. El reciclado amplía las opciones y permite conservar recursos cuando cumple la función prevista.
Canteras con DAP: información ambiental para decidir
Una Declaración Ambiental de Producto, conocida como DAP, comunica de forma verificada los impactos ambientales asociados al ciclo de vida de un producto. En construcción, la norma UNE-EN 15804 establece reglas comunes para elaborar esta información. Así, promotores, ingenierías y constructoras pueden trabajar con datos estructurados en lugar de afirmaciones generales.
Qué puede aportar una DAP de áridos
La declaración identifica el producto, la unidad declarada, los límites del análisis y varios indicadores ambientales. En una cantera o gravera, el estudio puede considerar operaciones como extracción, trituración, cribado, lavado, consumo energético y transporte interno, según el alcance definido. También informa sobre la metodología, la verificación y la vigencia del documento.
Una DAP no afirma por sí sola que un producto sea mejor que otro. Su utilidad reside en la transparencia y en la posibilidad de comparar alternativas equivalentes bajo condiciones coherentes. La distancia hasta la obra, las prestaciones y la vida útil siguen siendo determinantes.
Por qué las DAP ganan peso en proyectos y licitaciones
Las certificaciones ambientales de edificios, los análisis de ciclo de vida, la compra pública verde y los objetivos de reducción de carbono incorporan cada vez más datos de producto. Una cantera con DAP puede aportar información útil a mediciones ambientales, modelos BIM, memorias de sostenibilidad y procesos de contratación.
Proximidad, planificación y control de calidad
La economía circular en construcción no depende solo del porcentaje de material reciclado. También exige reducir transportes evitables, aprovechar tierras adecuadas dentro de la propia obra y coordinar los movimientos de entrada y salida. Una planificación temprana puede evitar viajes en vacío, dobles manipulaciones y acopios que ocupan espacio sin aportar valor.
El control de calidad debe acompañar todo el proceso. Los materiales recuperados necesitan criterios de aceptación, ensayos y trazabilidad por lotes. A su vez, los áridos naturales requieren la documentación y los controles propios de su uso. Esta disciplina permite integrar recursos secundarios sin improvisar y protege el rendimiento de la infraestructura.
Grupo Grasa: casi un siglo entre la tradición y la modernidad
Grupo Grasa se acerca a sus cien años de historia con una idea que ya estaba presente en sus orígenes: conocer el terreno y aprovechar los materiales. La diferencia está en los medios. Los carros y los trabajos manuales de 1927 han dado paso a maquinaria especializada, topografía, control de producción, plantas de tratamiento y equipos técnicos capaces de coordinar proyectos complejos.
Excavaciones Grasa: movimiento de tierras y suministro de áridos
Excavaciones Grasa aporta experiencia en excavación, nivelación, demolición, transporte y producción de áridos. Su gravera de Garrapinillos y la actividad vinculada a Calatorao permiten atender distintos usos en construcción y obra civil. Esta cercanía entre producción, maquinaria y ejecución facilita ajustar el suministro a las necesidades reales del proyecto.
Firmeza: obra civil, industria, logística y renovables
Firmeza desarrolla obras públicas y privadas, urbanización, pavimentos y proyectos para los sectores industrial, logístico y energético. Su oficina técnica puede integrar desde el inicio las mediciones de tierras, la selección de capas y la gestión de materiales. Esa coordinación resulta clave para aplicar criterios circulares sin perder control sobre plazos y prestaciones.
Gramablack: piedra natural y aprovechamiento de cantera
Gramablack trabaja la piedra de Calatorao desde la extracción hasta su transformación y comercialización. El aprovechamiento ordenado de bloques, piezas y fracciones pétreas permite destinar cada formato al uso más adecuado. La piedra ornamental, los áridos y las soluciones constructivas pueden formar parte de una misma estrategia de utilización responsable del recurso.
Gestión de residuos y nuevas líneas circulares
La experiencia de Grasa Green en gestión integral de residuos refuerza la conexión entre obra, transporte y valorización. A su vez, Gredant Organics traslada el principio de convertir residuos en recursos al ámbito orgánico. Aunque cada actividad trabaja con materiales distintos, ambas comparten una base: separar, tratar y devolver valor al ciclo productivo.
Cómo incorporar estos criterios a un proyecto
La aplicación práctica empieza antes del movimiento de la primera máquina. El equipo debe caracterizar los materiales, estimar los RCD, definir zonas de acopio y localizar gestores y suministradores. Después conviene fijar en mediciones y pliegos qué materiales se admitirán, con qué ensayos y bajo qué documentación.
- Prever la reutilización de tierras aptas dentro de la obra.
- Separar los RCD por fracciones y retirar primero los residuos peligrosos.
- Comparar áridos naturales y reciclados según prestaciones y distancia.
- Solicitar trazabilidad, ensayos y documentación ambiental verificable.
- Coordinar excavación, transporte, tratamiento y suministro para evitar viajes innecesarios.
- Revisar los resultados al cierre de obra: cantidades generadas, valorizadas y reutilizadas.
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En Grupo Grasa contamos con más de 90 años de experiencia en trabajos de excavación, movimiento de tierras y nivelación, entre otros.
Para cualquier consulta o aclaración, puedes contactar con nosotros sin ningún compromiso a través de nuestro teléfono 976 30 31 32 o de nuestro correo electrónico info@grupograsa.es.



